martes, 9 de noviembre de 2021

El Giro Digital en la Historia. Santul María

 A través de la red social Facebook se viene creando grupos, paginas, espacios que invitan a recuperar la memoria ya sea por medio de libros, fotografías, recortes de diarios, segmentos de entrevistas, documentales etc, que abordan relatos e historias locales a la cuales contribuyen distintos actores, en el caso “Recuerdos del valle inferior del Río Chubut” hay una serie importante de material histórico disponible y digitalizado que no pretende ser académico, sino simplemente ser una comunidad virtual con el objetivo de compartir recuerdos. El grupo seleccionado posee una gran cantidad de publicaciones desde el año 2009 y representa una opción importante de divulgación respecto a la identidad galesa, mayoritariamente, en la zona geográfica denominada “Valle inferior del Rio Chubut” haciéndose referencia a la ciudad de Gaiman, Dolavon, Rawson, Trelew, entre otras localidades cercanas.

La propuesta de compartir memorias en Facebook nos trae una serie de preguntas tales como ¿Qué es lo que se recuerda? ¿Qué actores se tienen en cuenta? ¿Quiénes son los que comparten? ¿hay disputas o tensiones en relación a esas memorias? ¿Qué criterios opera en cada publicación o en su mayoría? Estas preguntas acompañan un nuevo panorama en torno al modo de compartir información, esta vez de manera virtual y digital, en este sentido el trabajo del historiador/a exige considerar las nuevas fuentes, repensar ciertas lecturas que se dan en los comentarios o en las mismas publicaciones, sin dudas implican innovaciones teóricas y desafíos metodológicos, así como pensar otras maneras de divulgación del conocimiento histórico.

 

Aportes teóricos

Para Anaclet Pons (2017) la sociedad hoy es un archivo global, donde predomina el yo digital, inmerso en la red y con conexiones cuyo espacio es el telemático, con fuentes que se desentienden de las fronteras nacionales y establecen nuevas relaciones al margen de ellas. Además, estas redes, según Matilde Eiroa San Francisco (2020), actúan como nuevas formas de resistencia al olvido, internet soporta y circula ilimitados recursos necesarios para desarrollar con éxito cualquier tarea de indagación y descubrimiento. Hoy la sociedad digital se construye con webactores y prousers, es decir, personas y colectivos que son activos en la red y que asumen la función de productores y consumidores de contenidos, tienen perfiles diversos que contribuyen al concepto de cultura participativa, en la cual la audiencia se ha apoderado de las nuevas tecnologías, contribuye con la aportación de su conocimiento, hace de puente entre los viejos y los nuevos medios y demanda su derecho a participar en el ámbito económico, cultural o político. Desde una perspectiva que fomenta la historia desde abajo, es importante valorar el rol de lo que Bernhard y Kubik denominan “actores mnemónicos” o promotores de la actividad memorial y que, a través de la Web 2.0, transmiten mejor la cercanía, el detalle, el entorno, la proximidad del drama, las emociones y, por consiguiente, una visualización más humana, más próxima y concreta de la historia. Las redes son una herramienta de comunicación interactiva, intercomunitaria en donde se puede participar y contribuir, organizar, informar u opinar, construyendo un espacio social articulado alrededor de intereses comunes y conocimiento compartido, sin dejar de realizar un análisis crítico de la información como de la fiabilidad de la identidad de los productores y difusores de contenidos ya que es habitual la circulación de perfiles ficticios, falsos o automáticos, soslayando aquellos dedicados a la manipulación y la intoxicación.

Melo Florez (2010) señala que la red tiene como cualidad la vertiginosidad, la debilidad de la permanencia. La digitalización de la realidad material ha desplazado el archivo del historiador de la biblioteca a la Web lo cual hace que el laboratorio del historiador sea aún más vasto, pero no necesariamente más rico, igual la historia digital no sólo se define por las fuentes que utiliza, sino además por la relación misma con la tecnología informática, con las bases de datos y la hipertextualización. En tanto la lógica del libro exige una relación directa entre el autor del libro y el libro en sí, para la lógica del hipertexto el texto es la plataforma, y no importan solo los enlaces o vínculos textuales, sino además una relación directa como coeditor y coautor relativamente anónimo del lector con el texto. El lector puede, bien inscribir su contribución directa editando el texto como permite el modelo Wiki, o bien puede contribuir a cuestionar o validar un texto. De hecho, el sentido del hipertexto de la Web 2.0 es la escritura colectiva, el post, el tweet, el mensaje, están diseñados para que aquellos usuarios registrados dentro del sistema puedan aportar al texto en forma de comentario, o incluso con formas más simples haciendo clic en un botón que dice “me gusta” o “compartir.  De esta manera, Facebook permite el desarrollo de pequeños repositorios de documentos que pueden significar el rescate documental que permanece en los álbumes familiares, y que por el mismo sentido de la red social son compartidos por los usuarios, se trata de materiales son públicos que, con sólo unirse al grupo, se está al alcance de los objetos digitales que éste contiene, así como puede contribuir con el repositorio, ya que por lo general la acción del usuario va en un nivel multidimensional de interacción, donde puede consultar, descargar, etiquetar, contribuir, comentar, discutir, agregar enlaces, contactar usuarios, enviar mensajes colectivos, etc. Un grupo de Facebook puede ser un remedio para la escasez, pero así mismo estar en medio de la abundancia, donde la búsqueda en un mar de objetos digitales se vuelve cada vez más compleja. La historia digital no sólo propone un método, sino también un cambio drástico en la ciencia histórica para adaptarse a la memoria digital. Frente a la historia global surge la acumulación de historias locales que son historias subalternas, memorias ocultas y ocultadas. 

Para Noiret Serge (2018), la utilización de tecnologías Web 2.0 permite reactivar recuerdos comunitarios olvidados y de esa forma consolidar culturas del pasado en red. Compartir un conocimiento participativo crea conciencia pública sobre esos pasados en nuestro presente. Las actividades de crowdsourcing (colaboración masiva) son piezas fundamentales de la historia pública digital: todos trabajan con su pasado individual y recuerdos familiares, forjando conocimiento y nuevas formas de recordar. Las redes digitales son interfaces esenciales para mostrar públicamente lo que importa del pasado en las vidas públicas. Se trata de mantener el pasado vivo dentro de las comunidades, que crean una arqueología de los recuerdos en línea, a fin de mantener su historia en el presente a través de la participación pública directa en iniciativas culturales comunes.

El papel de los historiadores, en este contexto, es coordinar, filtrar o contextualizar el conocimiento del pasado disponible en internet, al igual que colaborar con la audiencia y crear nuevas formas profesionales de lograr hitos en historia digital. Se necesita tratar de forma crítica estos contenidos y, especialmente, las fuentes primarias digitales, verificar la procedencia, calidad y fiabilidad de las fuentes y proporcionar un análisis contextual. Los historiadores digitales deberían centrarse en el contenido de los documentos en sí, usando los metadatos consultables y descodificando el contexto de documentos e información únicos en internet y en las redes sociales, con un enfoque crítico. El giro digital obliga a entender cómo los documentos digitales se crean, cómo interpretar esos datos digitales como fuentes históricas. Se necesitan nuevas preguntas epistemológicas sobre la disponibilidad en línea de una enorme cantidad de información. Tanto Di Meglio y Adamovsky (2016) la divulgación debe ser una pata más del trabajo del historiador que implica una ética y la necesidad de no transformar al pasado, o a los muertos, en marionetas para decir sobre el pasado lo que queremos decir en el presente. Se trata de tener un compromiso ético con esos muertos y con las voces que nos llegan de ellos y no transformar sus voces en las nuestras.  Se trata de atender a la necesidad de participación de un amplio público, que aspira no solo a consultar, sino también a contribuir a la creación de contenidos colectivos en la red.

 

Facebook: Recuerdos del valle inferior del Rio Chubut[1]

Este grupo posee 13542 miembros, es un grupo público de Trelew (Chubut) creado el 01 de setiembre de 2009. Posee 3 administradores “Vistas del valle”, Osvaldo Guillermo Kexel, Raúl Horacio Comes Cutillo. Tiene 30 publicaciones del mes de octubre (hasta hoy 23), 65 del mes de setiembre,

El objetivo del grupo en el apartado “comunicados” se exponen las reglas del grupo: “No” publicar temas de actualidad porque es un grupo de recuerdos, al menos 20 años atrás. “No” temas políticos, “No” publicidad, “No” agresiones…”Yo entiendo qué hay temas muy calientes hoy en nuestra provincia que necesitan suma atención, pero este no es el lugar para tratarlos, no salirnos de la temática del grupo, sino pierde entidad.”

Es un grupo donde hay participación de los miembros ya sea a través de publicaciones, así como de comentarios. Se comparten distintas imágenes antiguas que generan y activan recuerdos que muchos comparten por vivir en las mismas localidades, unidas por lazos familiares vinculados mayoritariamente, casi exclusivamente, a los galeses. Generalmente en los intercambios, no se evidencia violencia verbal ni agresiones, según lo observado se tratan como si ya se conocieran, muchos coinciden en ser nietos y bisnietos o descendientes de las familias según las centenas de fotografías familiares publicadas. Aproximadamente hay más de 3000 imágenes, y 306 álbumes publicados desde el año 2013

El grupo pone en valor la llegada de estos inmigrantes galeses en la zona. En la sección conversaciones se hace alusión a temáticas tales como aniversarios (Gaiman, Trelew, Desembarco de galeses), hay recuerdos de equipos de futbol (Dolavon), equipos de Básquet, de ajedrez, escuelas, hay registros audiovisuales, entrevistas, primeros maestros: Richard Jones Berwyn, eventos Eisteddfod, fotografías de lugares de la zona (playas, puentes, rio) escuelas (La Escuela Superior de Señoritas de Trelew entre 1890 y 1892) mapas (1865) himnos gales en papel, vehículos antiguos, documentos antiguos, navegantes con breves referencias, trabajadores en la fábrica (década del 60), obreros de la construcción del ferrocarril central Chubut, fábrica de mosaicos, testimonios en videos de antiguos pobladores que hablan de la relación de los galeses pioneros con los “indios”, primeras construcciones (Cine Coliseo Trelew), inundaciones del valle, puente de Gaiman, casa del gobernador 1924.  Hay publicaciones inéditas tales como el asesinato el 9 de octubre De 1976 de Mario Abel Amaya (que en los comentarios es recordado como un profesor de la zona), también se habla de la "Causa 500" en la que el Juez Federal Mulhall ordenó la primera detención de un General y apresó a Azpitarte y a Barbott e investigó a los médicos Saleg, García y Rhys, se comparte fotografía de actas, medios de transporte, comercios, plazas, fiestas familiares, culturales.

Una de las publicaciones más compartidas es un video sobre la construcción del Dique Florentino Ameghino que fue compartido 257 veces, otro de los mas comentado es sobre la búsqueda de información sobre comercios a fines de los 80`.



Hay pocas publicaciones sobre la relación con los pueblos originarios preexistentes a la construcción del Estado nacional en relación a la cantidad de información sobre galeses.


En estos casos hay tensiones respecto a si los mapuches exterminaron a los tehuelches, o si los mapuches son chilenos o argentinos, mientras que otros hacen referencia a la colaboración de los tehuelches con los galeses y que tenían muy buenas relaciones.[2] Estos desacuerdos continúan a nivel regional y es complejo pero los relatos sugieren una armonía o ayuda mutua entre tehuelches y galeses, incluso se hace referencia a uniones matrimoniales o conyugales entre originarios y galeses. También hay un relato de Eluned Morgan en su libro “Hacia los Andes” que cuenta la infancia de Kankel que fue dejado por los caciques a cargo de una familia galesa para que asistieran a la escuela y “pronto los niños hablaban fluidamente el galés y, en cuanto a la caligrafía no tenían igual, sus manos poseen tal agilidad y su paciencia es ilimitada como el mar” Kenkel fue compañero de Eluned y se ayudaban mutuamente en los deberes escolares.  También se comparte un libro “Historia del Chubut” del Prof. Orestes Trespailhie que se editó en 1930 que es interesante para analizar con otras fuentes y nuevas lecturas y profundizar críticamente sobre la historia de estas culturas en el marco de la organización nacional. Es destacable la figura Eluned Morgan que, en el grupo, se destaca por ser la primera mujer en romper los paradigmas de la colonia galesa[3], que escribió 6 libros, fue luchadora por su género y hasta la primera cronista de la Patagonia. Según la nota realizada por Carlos Hughes en el diario Jornada, el 28/07/20 Eluned pregonaba sobre el comportamiento social y también de sus pares de género, pero no practicó casi nunca sus prédicas. Fue editora del periódico Y Drafod en donde además escribía sus columnas, al igual que lo hizo en distintos momentos para diarios de Gran Bretaña. En su libro Hacia Los Andes” realizó una crítica lapidaria a la campaña del desierto y una defensa de los pueblos originarios, con quienes ella mantuvo desde siempre una gran relación. Buscó mejorar la educación de los jóvenes en la Colonia, creó, a mediados de 1890, la Escuela Secundaria con Internado para Señoritas, que instaló en la casa de su padre, en Trelew. Su impronta en la historia galesa es recuperada y valorada como mujer adelantada a sus tiempos.







Minoritariamente se hace mención a los inmigrantes italianos tales como Pedro Corradi (cuyo nombre fue asignado a un barrio de Trelew), Orlando Paolini del que se comparte la referencia de un libro "Relatos de un inmigrante italiano", realizada en la Biblioteca Popular Agustín Álvarez de Trelew, y dirigida por Alberto Astutti, también aparecen nombrados inmigrantes con el apellido Donato Grion, Mangini, Toneatti. Se valora el aporte el inmigrante Catalán Isidro Samson, de portugueses y de inmigrantes árabes que mayoritariamente se concentraron en el pueblo de Gaiman, y se agruparon en la zona noreste de la localidad, conformando un barrio de “paisanos” llamado Jerusalén. Este barrio, entre 1900 y 1930, reunió un ochenta por ciento de libaneses católicos, y un veinte por ciento entre drusos, musulmanes y judíos.[4]

Otro de los temas que exponen y que sería valioso profundizar es sobre la última princesa de Gales, historia que lleva al cuestionamiento actual del título de príncipe de Gales Carlos ya que su descendencia nada tiene que ver con el "Viejo País de las Arpas" ya que sus antepasados tienen sus raíces en la dinastía de la poco ilustre Casa alemana de Saxen-Coburg-Gotha (el marido de la reina Victoria, Albert, de allí provenía), y su padre es Philip Mountbatten de una familia alemana de apellido Battenberg. En esta publicación se expone los motivos de la colonización en Patagonia: ser libres y preservar sus costumbres y su lengua; junto con el euskera (vasco), las dos lenguas vivas más antiguas de Europa. La verdadera ultima princesa seria Gwenllïan (hija de Llewelyn), de tan sólo un año de edad que fue puesta en cautiverio en un convento en Inglaterra, en Sempringham, allí sobrevivió hasta el año l337, en el que falleció, sin haber sido reconocida jamás como tal. Hoy aún se reivindica su memoria y justamente constituye una discordia respecto al poder vigente de la monarquía actual. La historia de los galeses es sumamente rica, evidentemente hay un gran interés de los descendientes no sólo por compartir sino para trascender en el marco de una región tan alejada de sus orígenes, sucede lo mismo con los demás inmigrantes que se han conectado con el paisaje, la economía, se valora el pasaje por la escuela aunque no hay menciones específicas sobre el rol activo del gobierno o del Estado, por ejemplo en construcciones estatales, cuando se hace referencia al ferrocarril, se expone quienes estuvieron allí con una imagen y nada más. Esto es inusual porque al parecer todo lo producido es mérito de la comunidad, este tal vez sería otro tema a indagar.

Llama la atención de este grupo la cantidad de referencias en libros tales como “Los Poetas del Eisteddfod" de Osian Hughes, “Pioneros de la costa de Chubut” del Proyecto Gráfico de la Biblioteca Popular Agustín Álvarez de Trelew. “Crónicas de la colonia galesa” del reverendo Abraham Mathews, “Los rifleros del Chubut” de Virgilio González y H. Marras. “100 años de Historia el Racing Club de Trelew 1920- 2020” de Raúl Alberto González, “150 años de dinero circulante en la Colonia Galesa del Chubut durante el período 1865-2015 de Higinio Cambra, “Historia del Chubut” (1930) de Orestes Trespailhie, "Los indígenas de la Patagonia" de Clemente Dumrauf,  “Entre dos Mundos” de Pedro Paolini, " Aromas del pasado con sabores del presente"  de Cintina Navas, “Y Wladva Gymreig” de Cymru Newydd, “Gaiman. Conversaciones con el valle” de Julia Chaktoura, novela del "Dante" de Carlos D. Ferrari, “Capillas del Valle” de E. Jones, “La escuela patagónica. Reminiscencias de un maestro 1914- 1946” de Demetrio Fernández, “Muchos juegos, muchos pases. Historia del club atlético germinal 1922-2013” de Alejandro Santos, El Colegio Nacional de Trelew" 90 Años de Francisca (Checha) Comes, “Hacia los Andes” Eluned Morgan, “La Patagonia que canta” de William C. Rhys, "Las chicas de Parry" de Hilda Graciela Parry, "Chupat-Camwy, Patagonia. Historia de la coexistencia pacífica entre galeses, pampas y tehuelches", de Marcelo Gavirati, “El éxodo gales a la Patagonia. Orígenes, trasfondo histórico y singularidad cultural de Y Wladfa” de Federico Mare,  "Historias de Fronteras" de Ernesto Daniel Maggiori, «Trevnusrwydd Teuluaidd» (“Orden de familia”) de Esther Emmen y Eluned Morgan (1892), “Las mujeres ayudaron a cambiar nuestra historia” de Nadine Laporte,  Entre el honor y las dudas…EL SOLDADO” de Bertello, “Manual del ovejero patagónico” Grenville Morris, “Trelew, un desafío patagónico." de M. H. Jones”, “Papeles de la mirada” Sergio Pravaz,  “La inglesa bandolera” de Elías Chucair y “La bandolera inglesa en la Patagonia”, de Francisco Juárez, “Algas Marinas, Por Tierra y Por Mar”, “Hijos del Sol”, “Cartas de enamorada a William George”, “Correspondencia con el Pastor Nantlais Williams” de Eluned Morgan (la mujer que rompió los paradigmas de la colonia galesa)

Estos títulos sugieren una amplia bibliografía sobre la identidad galesa, y ciertamente la virtualidad ha permitido alojar en el grupo una gran cantidad de información, por ejemplo, a través de libros compartido en Google Drive, de fotografías, videos, documentos, cartas, árboles genealógicos. A su vez se observa que, a través de las interacciones, comentarios, se confirma esa información o se brinda más datos; la memoria, en este sentido, se mantiene activa, generalmente el público está muy conforme, aplaude y agradece la existencia y participación de los miembros que aportan.

En estos lugares de memoria, los webactores o actores mnemónicos cumplen un rol activo, y dan múltiples referencias para seguir ampliando la información (tiene tantas publicaciones que requiere muy buena conectividad para llegar hasta las primeras o más antiguas). Dentro del grupo se observa historiadores y aficionados, interesados en compartir la historia, incluso con nuevas perspectivas. De alguna manera, lo abordado, supera lo esperado y lo enseñado en la escuela considerando que nací y fui criada en Rawson y jamás en la escuela nos enseñaron sobre esta historia, es decir, ni la de los galeses ni de los pueblos originarios que sólo eran concebidos como parte del pasado y no del presente. Las innovaciones tecnológicas por supuesto, exigen repensar lo metodológico en la tarea del historiador, no se trata sólo de acumular información o de saber que allí existen, sino de hacer las preguntas, de poder hacer nuevas lecturas, de aportar al conocimiento histórico desde nuevos modos de divulgación de saberes en las redes. Esto es importante porque la particularidad de las redes es que los textos no son académicos, abstractos, difíciles de entender, sino todo lo contrario, son cercanos, humano, con detalles, generan comprensión y empatía, se trata de humanizar la historia y contribuir a la democratización de la información y de las historias regionales/locales siempre vinculadas a lo global[5].

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